Prevención, control y situación actual de la EEB L a prevención y control de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) están regulados por normas internacionales como el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, antes OIE). Las medidas clave incluyen la prohibición de alimentar a los rumiantes con harinas de carne y hueso de origen animal para evitar la transmisión del prión. También se implementan programas de vigilancia activa y pasiva para detectar y sacrificar animales sospechosos, junto con la eliminación de tejidos considerados de alto riesgo (cerebro, médula espinal) durante el procesamiento para evitar que estos lleguen a la cadena alimentaria humana o animal. En cuanto a la situación actual, la EEB clásica ha disminuido considerablemente en muchos países debido a estas medidas estrictas. En América Latina, la enfermedad se encuentra bajo control con programas nacionales de vigilancia y prevención que aplican las re...
Impacto de la EEB en la salud pública y en la industria La Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) tiene un impacto significativo en la salud pública porque se ha relacionado con la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vCJD) en humanos, que es una forma rara y mortal de encefalopatía espongiforme transmitida por el consumo de productos contaminados con priones provenientes de bovinos infectados. Aunque los casos humanos son pocos, la amenaza potencial generó una crisis de salud pública en los años 90. En el ámbito económico, la EEB ha provocado severas consecuencias para la industria cárnica. Se implementaron restricciones comerciales estrictas para impedir la importación y exportación de ganado y productos derivados de países afectados, lo que llevó a pérdidas económicas significativas. Además, la confianza del consumidor en la carne bovina disminuyó temporalmente, afectando la demanda y los precios. Esto obligó a la industria a reforzar controles sanitarios y a adapt...